Hay hombre que, estando falto de piedad,
trabaja y se afana y se duele, y tanto menos se enriquece.
Hay otro lánguido y necesitado de amparo,
muy falto de fuerzas y abundante de miseria;
y a éste Dios le mira con ojos benignos,
le alza de su abatimiento y hácele levantar cabeza;
de lo cual quedan muchos maravillados, y glorifican a Dios.
De Dios vienen los bienes y los males,
la vida y la muerte,
la pobreza y la riqueza.
De Dios son la sabiduría, la disciplina y la ciencia de la Ley;
y del mismo son la caridad y las obras que hacen los buenos.
El error y las tinieblas son connaturales a los pecadores;
y los que se glorían en el mal, envejecen en la malicia.
El don de Dios permanece en los justos;
e irá creciendo continuamente con feliz suceso.
Hay quien se hace rico viviendo con escasez;
y el único fruto que tiene por recompensa, es el decir:
Yo he hallado mi reposo, y ahora comeré de mis bienes yo solo.
Mas él no sabe cuánto tiempo le resta;
y no piensa que se le acerca la muerte,
y que todo lo dejará a otros y morirá.
Persiste en tu pacto, y de éste trata,
y acaba tus días cumpliendo con aquello que te está mandado.
No fijes tu consideración en las obras de los pecadores;
confía en Dios, y mantente en tu puesto.
Porque fácil es a Dios el enriquecer en un momento al pobre.
Eclesiástico 11
(Fragmentos)
“Los bienes y los males”, Job dijo: “desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?” (Job 1:21, 2:10). “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” (Romanos 8:28), Dios no puede ser autor del mal. “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación” (Santiago 1:17).
“La pobreza y la riqueza”, ¿cuántas veces despertamos y dormimos atribuyendo todo al esfuerzo del hombre? Jesús dijo: “No se afanen por su vida, qué han de comer o qué han de beber; ni por su cuerpo, qué han de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Los paganos buscan todas estas cosas. Busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas” (Mateo 6:25-33).
“La ciencia de la Ley”, en el texto hebreo en vez de ciencia, dice más exactamente conocimiento. De Dios son la sabiduría, la disciplina y el conocimiento de la Ley.
“El don de Dios permanece en los justos”, ¡Qué hermosa oración de Pablo y Timoteo!: “No cesamos de orar por ustedes, y de pedir que sean llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que anden como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios” (Colosenses 1:9).
“Rico viviendo con escasez”, hay quien se enriquece con inquietudes y avaricia.
“Persiste en tu pacto”, en tu condición y vocación, en tu llamado, sin inquietarte por las novedades. Jesús vivió 30 años en el taller de Nazaret.